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La zorra y la máscara

Una zorra entró una vez en casa de un actor. Revolvió y revolvió entre sus pertenencias y halló, al cabo, una careta, de esas que usaban para salir a escena, artísticamente trabajada. La zorre la tomó entre sus patas y dijo: -¡Qué hermosa cabeza! Pero... no tiene seso.